En un principio, los apellidos Hernández y Fernández se confundieron entre sí, por lo que pueden encontrarse personajes históricos que se denominan indistintamente Fernández o Hernández que se extiende por toda la Península, sin que exista relación alguna entre las distintas ramas. Identificar al primero que usó este apellido es prácticamente imposible. No lo es, sin embargo, localizar el origen de las familias que en distintas regiones irían creando las líneas que difundieron el apellido.
El apellido Fernández se trata de una derivación del nombre propio Hernando o Fernando, cuna y origen de Fernández o Hernández. Identificar al primero que usó este apellido es prácticamente imposible. No lo es, sin embargo, localizar el origen de las familias que en distintas regiones irían creando las líneas que difundieron el apellido.
Debe hacerse constar que, en un principio, los apellidos Hernández y Fernández se confundieron entre sí y así pueden encontrarse personajes históricos que se les denomina indistintamente Fernández o Hernández.
Esto ocurre con la figura del Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba. Si se consulta una enciclopedia se verá que constando Fernández de Córdoba, se añade "Véase Hernández de Córdoba". Es difícil desligar los dos apellidos y encontrar el origen de Hernández. Ambos, Hernández y Fernández tienen su origen en el nombre propio Ferrán, que significa esforzado guerrero, derivación de la palabra céltica "Har", traducida por "guerra" y "poder".
Genealogía de los Fernández, vecinos del lugar de Moire, en la parroquia de Carballeda ayuntamiento de Piñor de Cea (Ourense).
La casa de Moire.
Doña Rosa Fernández heredó de su padre el doctor Benito Fernández da Fonte, una casa de planta rectangular, compuesta de bajo y piso alto, los muros realizados a base de bloques de granito y en algunas partes, las menos importantes los lienzos eran de cachote. El edificio tenía en su parte central un tramo soportado por dos columnas y que serbian y sirven para sostener un balcón corredor de tres pequeños tramos. La techumbre de teja soportada por un recio armazón formado por vigas y tablas. Dando frente al edificio la aira o era de mallar. Aún quedan restos de otras construcciones que pertenecieron al mismo conjunto y que eran alpendres para guardar los aperos de labranza, el horno y la fragua.